IPA exigió redefinir el perfil económico de la Argentina y alertó que “de lo contrario, se corre el riesgo de una estabilización en un equilibrio bajo y socialmente regresivo”

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, le reclamó al Gobierno la urgente redefinición del perfil económico de su programa, debido a la “crisis sin fin que generó en el sector productivo nacional”, y alertó que la postergación de la implementación de un plan industrial acrecentará en el 2026 las posibilidades de una estabilización de las variables “en un equilibrio bajo y socialmente regresivo que profundizará el derrumbe del empleo y el cierre de muchas más fábricas”.

“Las estadísticas avalaron las advertencias que habíamos hecho ante un programa económico que logró estabilizar la macroeconomía, pero dejando en el subsuelo a la producción nacional. El año pasado se destruyeron casi 70.000 puestos de trabajo y desde que asumió el presidente Javier Milei la pérdida de empleos registrados superó los 300.000. Nunca fuimos pesimistas, sino que alertamos de la situación ante los síntomas que adelantaban resultados negativos”, sostuvo Rosato.

El presidente de IPA destacó que “el escenario por el que atraviesan las Pymes industriales es muy sombrío”, pero señaló que “aún hay tiempo de redefinir el perfil económico del país y salvar a miles de fábricas y evitar que el derrumbe del empleo formal se traslade a una crisis social que genere una inestabilidad para cualquier sector, por más dinámico que pueda resultar en este modelo económico”.

“Nuestro pronóstico busca siempre ser realista y sin intenciones de estar incidido por ideologías políticas, porque en IPA hay socios que tienen distintos pensamientos partidarios y todos son incluidos. Desde esa base, que nos quita del rol opositor, es que alertamos que la estabilidad lograda por el Gobierno se parece mucho a la paz de los cementerios, porque lo que viene, en el mejor de los casos, mantendrá el ritmo del 2025 en donde la industria sólo tuvo un rebote estadístico en la primera parte del año y luego sufrió una de las peores crisis de la historia argentina”, aseguró.

Rosato mostró el informe que elaboró el Observatorio IPA para respaldar las advertencias que las Pymes industriales vienen haciendo y avanzó en un pronóstico letal: “Sin un plan, las importaciones desleales serán las únicas que podrán captar el bajo consumo del mercado local; las inversiones serán cada día más reducidas por el encarecimiento financiero; y la rentabilidad será pulverizada por los elevados costos impositivos”.

“El país llega al 2026 con la macro más ordenada, pero con la micro en estado crítico. La estabilización permitió ganar tiempo, pero no cambió la estructura: menos empleo, menos 

empresas, menos industria y una demanda en retroceso. Para que 2026 no sea el tercer año consecutivo sin expansión real del mercado interno, será necesario recomponer los ingresos, facilitar el crédito y redefinir el perfil productivo. Sin esos elementos, la economía corre el riesgo de estabilizarse en un equilibrio bajo y socialmente regresivo”, sostuvo el informe del Observatorio IPA.

El análisis, realizado por el economista Federico Vaccarezza, destacó la importancia de que durante el 2025 la economía “logró estabilizar algunas variables claves -tipo de cambio, riesgo país, financiamiento y sector externo-”, pero aclaró que se produjo “al costo de consolidar un cuadro de actividad débil, consumo deprimido, industria en recesión y pérdida de empleo formal”.

“El patrón dominante fue el de una economía ‘a dos velocidades’: por un lado, sectores primarios, servicios financieros y exportadores sostuvieron la expansión estadística; por el otro, el corazón del mercado interno (industria, comercio y construcción) volvió a retroceder. Esa brecha productiva explica por qué el crecimiento no derramó sobre el empleo ni sobre la estructura pyme, y por qué el rebote del PBI no se tradujo en una percepción social de recuperación”, destacó el informe.

El Observatorio IPA aclaró que “la desinflación parcial obtenida en la primera parte del año no resultó sostenible”, debido a que “la inflación aceleró cinco meses consecutivos y cerró 2025 en 31,5%, impulsada por regulados, servicios y alimentos”. “La falta de recomposición del ingreso real, sumada a un crédito caro y escaso, impidió validar la baja inflacionaria desde la economía real. Sin un anclaje claro de las expectativas y con tarifas pendientes de ajuste, el objetivo oficial de llevar la inflación al 15% en 2026 enfrenta cada vez más dudas”, deslizó.

El informe realizado por Vaccarezza alertó: “Los datos del mercado laboral formal van terminando el año en terreno contractivo, con más de 317.000 empleos perdidos desde diciembre de 2023 y una reducción del tejido empresarial, en especial entre las pymes. La demanda interna siguió ajustando: el consumo masivo cayó en noviembre tanto interanual como mensual, y la mejora estadística del acumulado se explicó exclusivamente por la baja base de comparación previa. La sustitución por importados en bienes finales presionó a sectores industriales sensibles, mientras que el uso del crédito para sostener el gasto de las familias alcanzó niveles récord”.

En ese sentido, señaló que “la industria fue el sector más afectado”, ya que “tras un rebote técnico en el primer semestre, encadenó cinco meses de caídas interanuales y cerró el año con dos trimestres recesivos”. “La estabilización macro no derramó sobre la producción manufacturera, que enfrenta un combo de bajo consumo, apertura importadora, costos financieros elevados y competencia creciente. Para las pymes industriales, 2025 volvió a ser un año perdido en términos de inversión y empleo”, sentenció.

“El arranque de 2026 está condicionado por tres variables críticas: ingreso real, dinámica importadora y tasas de interés. Sin mejora del salario real y sin un crédito productivo más profundo, la reactivación del consumo es parcial y segmentada. La industria enfrenta un 

escenario de estancamiento, con expectativas empresarias pesimistas y una inversión no tiene incentivos para crecer. El régimen cambiario de bandas podría transitar un crawling más activo para evitar mayor atraso real, pero los vencimientos externos y la disponibilidad de reservas siguen acotando el margen”, analizó el Observatorio IPA.